Postales #06 Campanet
Entre la entrada y la salida, un banco para escuchar el día
Querido Vitor,
Desde la carretera Campanet parecía un pueblo enorme.
Pero al acercarme descubrí que era solo una faja larga, con una calle de entrada y otra de salida.
Como si alguien la hubiese desenrollado entre almendros.
Me senté en un banco de la plaza mayor, frente al campanario.
No pasaba nada.
Solo las campanas, que sonaban como si quisieran recordarme que estaba vivo.
A su ritmo, no al mío.
Solo escuché. Y me pareció que eso bastaba.
Un abrazo desde el silencio,
Ayun