Postales # 20 Binissalem
Vino joven y secretos viejos.
Querida Nerea,
Me salí del camino sin querer y llegué a Llucalcari.
Son apenas unas casas, una fuente y un silencio que no da miedo.
Un gato dormía en un muro de piedra.
Una mujer colgaba sábanas al sol.
Y el mar, abajo, parecía guardarlo todo.
No hay nada que hacer aquí, excepto estar.
Me senté en una piedra y pensé que, si lo contara, perdería parte de su magia.
Así que esto es todo.
Y también es mucho.
Con voz baja,
Ayun
Reverso de la postal enviada desde Mallorca, agosto de 2025.