Postales #35 Deià
Un rincón donde la poesía descansa
Querida Isabelle,
Deià parece colgado entre montañas y mar, como si alguien lo hubiera pintado antes de construirlo. Las casas de piedra miran hacia olivos centenarios, y cada callejuela guarda el eco de un poema.
Me senté en una terraza diminuta, con un café, y juraría que los muros respiraban música antigua. Aquí vivieron pintores y escritores buscando silencio; yo encontré un atardecer naranja que parecía escrito para quedarse.
No es un lugar para pasar: es un lugar para demorarse.
Con calma y luz dorada,
Ayun