Postales #04 Cala Figuera
Donde las redes también sueñan.
Querida Lina,
Vi un hombre cosiendo una vela junto al puerto.
La tela le cubría las rodillas como un delantal.
A su lado, un gato dormía sobre una red húmeda.
Cala Figuera aparece de pronto, como un secreto que el camino guarda para quien no tiene prisa.
Las casas blancas tocan el agua sin miedo.
Mientras una vecina colgaba la ropa y tarareaba algo que no entendí, yo comía pan con tomate y un higo fresco.
Pensé: esto no es turismo. Es otro idioma.
Cuando me fui, el sol aún quedaba flotando entre las barcas.
Con cariño salado,
Ayun